Cirugía estética de la mirada
Nuestra filosofía: Resultados naturales, cuidando tus ojos.
Nuestra filosofía: Resultados naturales, cuidando tus ojos.
La cirugía de blefaroplastia tiene por objetivo corregir el exceso de piel de los párpados superiores y quitar o redistribuir la grasa para lograr una mirada rejuvenecida. En los párpados inferiores se realiza una remoción o redistribución de las bolsas adiposas, a fin de mejorar el aspecto de las ojeras y mejorar la transición entre la mejilla y el párpado.
En el Centro Rubin utilizamos tecnología de Laser de CO2 para realizar nuestras incisiones, lo que permite cortes de mucha precisión, minimizando la posibilidad de sangrado y hematomas y permitiendo una más rápida recuperación.
Las características genéticas de los pacientes y el paso del tiempo son los responsables de que la piel se vuelva redundante y la grasa palpebral protruya, provocando una mirada “envejecida” o “cansada”.
La tendencia actual en blefaroplastias es realizar cirugías sin que el paciente quede con “cara de operado”. Nuestra filosofía es brindar un resultado natural, evitando las complicaciones estéticas y funcionales que pueden ocasionar una cirugía exagerada en los párpados, como las dificultades para el cierre ocular, los surcos hundidos, los ojos redondeados, las queratitis y las malposiciones de los párpados.
Para lograr esto se combinan cuidadosas remociones y reposiciones de los tejidos del párpado, logrando un resultado armonioso y acorde con los rasgos del paciente.
Cada cirugía es planeada según las características personales del paciente, conservando los rasgos masculinos en los hombres y realzando los rasgos femeninos en las mujeres.
En el caso de los párpados superiores, las incisiones se disimulan en el pliegue natural, en los párpados inferiores podemos utilizar abordajes conjuntivales, sin incisiones visibles.
La posición de las cejas es evaluada y si es necesario se puede realizar una elevación de cejas por diversas técnicas, como el lifting endoscópico, la elevación directa o a través de la incisión de la blefaroplastia. Antes de realizar la cirugía se indican análisis de sangre y un estudio cardiovascular para determinar y prevenir los riesgos en la salud del paciente.
Usted deberá informar al cirujano acerca de su estado de salud en general y de la posibilidad de sufrir alergias a alguna medicación. Las aspirinas y drogas anticoagulantes deben ser suspendidas 10 días antes del procedimiento.
La cirugía se realiza en forma ambulatoria, con anestesia local y una sedación que brinda un mayor confort durante el acto quirúrgico. Un médico anestesiólogo controla permanentemente el estado cardiovascular del paciente y es el encargado de realizar la sedación y la analgesia.
Los dos primeros días después de la blefaroplastia es importante quedarse en un relativo reposo, colocando compresas heladas sobre los párpados. Esto ayuda a disminuir la inflamación y el edema que ocurre luego de las cirugías. Los puntos son retirados aproximadamente a los seis días y a la semana se suelen retomar la mayoría de las tareas habituales.